Economía
Costa Rica: En la encrucijada de un costo de vida alto y una inflación baja
RESUMEN
Se aborda la aparente contradicción entre la baja tasa de inflación y el alto costo de vida en Costa Rica. Se aclara que, aunque estos conceptos están relacionados, sus causas son diferentes. La inflación se explica como un aumento sostenido de los precios por un exceso de emisión de dinero. Como el país ha manejado adecuadamente su política monetaria desde 2005, esta variable se encuentra bajo control. Sin embargo, el alto costo de vida se atribuye a la falta de competencia en mercados clave, como electricidad, hidrocarburos y banca. Se sugieren acciones, como revisar monopolios, hacer una reforma profunda del Estado y simplificar la estructura tributaria, para reducir el costo de vida y mejorar la competitividad.Una interrogante común entre los ciudadanos costarricenses es la aparente contradicción que existe entre un país que maneja una tasa de inflación muy baja y la percepción generalizada de que Costa Rica tiene un costo de vida elevado o es un país caro para vivir.
A este respecto es importante aclarar que no existe tal contradicción. Si bien es cierto ambos conceptos están relacionados, su origen y causas son completamente distintas, razón por la cual vale la pena aclarar algunos conceptos.
¿Qué es la inflación?
La inflación se define como el aumento generalizado y sostenido del nivel general de precios de los bienes y servicios de una economía, en un periodo determinado. Uno de los métodos más comunes para medirla es por medio del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que calcula la variación de precios de una canasta de bienes y servicios representativa de los patrones de consumo de los hogares, determinando, de esta forma, la tasa de inflación.
¿Por qué se produce la inflación?
El dinero es un bien más de la economía y, por lo tanto, su precio también se rige en términos de oferta y demanda. En este sentido, si se aumenta la oferta de dinero y se provee a la economía de una cantidad mayor que la que el mercado demanda, su precio baja. Pero, ¿cómo se mide el precio del dinero? Recordemos que el precio de un bien o servicio es el valor que tiene para intercambiarse por otros bienes. En esta línea, si el Banco Central emite una cantidad mayor de dinero que la que requiere el mercado, los colones de hoy me servirán para comprar menos bienes mañana. Esto se traduce en inflación, debido a que todos los bienes en la economía requieren de más dinero para ser adquiridos, con lo cual el precio relativo de los mismos aumenta.
¿Por qué razón puede haber más dinero del requerido en una economía?
Normalmente obedece a un manejo inadecuado de la política monetaria por parte del Banco Central de un país. En algunos lugares es común que los Gobiernos recurran a la emisión de dinero para financiar políticas públicas evadiendo, de esta manera, la limitación de recursos que generan los impuestos.
La emisión de una cantidad de dinero mayor al requerido para realizar las transacciones en la economía ocasiona una pérdida de poder adquisitivo para todos los ciudadanos, ya que la moneda en curso, que coincide con aquella en la cual se expresan sus salarios, pierde valor con el tiempo, como se indicó en el apartado anterior.
En el caso costarricense, el Banco Central ha tenido un manejo de la política monetaria adecuado, desde el año 2005, al implementar un esquema de metas de inflación. Esta decisión se ha manifestado en un compromiso firme que se mantiene hasta el día de hoy y que ha permitido que nuestro país haya tenido una inflación menor a dos dígitos durante varios años, llegando incluso a niveles negativos.
¿Por qué la inflación y el alto costo de la vida en Costa Rica tienen orígenes distintos?
El origen de la inflación es de carácter monetario, como lo explicamos anteriormente. Sin embargo, el alto costo de la vida en nuestro país, hecho que es reconocido incluso por organismos internacionales como la OCDE, tiene su origen en la falta de competencia en mercados claves de la economía del país.
Podríamos mencionar que los mercados claves son aquellos que influyen sustancialmente en la producción de la mayoría de bienes y servicios que se consumen en Costa Rica. Al no haber competencia en dichos mercados, se produce más bien una tendencia a que existan pocos oferentes e incluso monopolios, lo cual provoca que las empresas no ofrezcan sus bienes y servicios al menor precio posible, sino al máximo precio que el consumidor promedio esté dispuesto a pagar. Lo anterior no sólo ocasiona una pérdida de poder adquisitivo para los costarricenses sino que encarece los costos de producción para las empresas, derivando en obstáculos para el emprendimiento exitoso, en general.
Esta ausencia de competencia se nota en mercados como el arroz, alimento base en los estratos de mayor vulnerabilidad económica, o bien en el caso de los colegios profesionales que establecen tarifas mínimas para sus afiliados, impidiéndoles ofrecer sus servicios a precios menores y limitando, de esta manera, su acceso a una gran parte de los ciudadanos.
Existen, además, muchos mercados con monopolios del Estado, tal y como sucede en el caso de la electricidad, el transporte, la banca, los seguros, los productos derivados del petróleo y el agua, hecho que deriva, en múltiples ocasiones, en ineficiencias ocultas que son trasladadas vía mayores precios delos bienes que producen.
- En el sector eléctrico la participación del sector privado en la generación está limitada a un máximo del 30% y a la obtención de contratos de licitación promovidos por el ICE. Por otra parte, es bien sabido que RECOPE tiene el monopolio del trasiego de combustibles por ley.
- En el caso del mercado bancario, éste está dominado en un 60% por el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica y el Banco Popular. Esto ocasiona que los bancos privados no tengan un verdadero incentivo a bajar los precios a los que ofrecen sus servicios, ya que optan por adherirse a los que establecen los bancos dominantes. Por otra parte, muchos de los altos costos que se presentan en el mercado bancario resultan de transferencias obligatorias que deben realizar dichos entes a instituciones como CONAPE, INFOCOOP, la CCSS, la CNE y el SINART, lo cual reduce su competitividad y agrega costos que no obedecen al giro de negocios de las entidades bancarias ni se traducen, necesariamente, en un mayor bienestar para el país.
- El materia del agua, el AyA abarca el 47% de este mercado y las ASADAS un 29%. Sin embargo, legalmente las ASADAS están obligadas a suscribir convenios de delegación con el AyA, con lo cual la participación real de este ente asciende al 76%.
El desempeño de las instituciones públicas mencionadas anteriormente es variable, aunque es claro que tienen elementos de ineficiencia que se traducen en precios más altos que los que ofrecería un mercado más competitivo, tales como la rigidez para contratar y despedir empleados, la presencia de cargas parafiscales, y las barreras de entrada producto de la infraestructura física que poseen. Estos altos precios repercuten, a su vez, en los costos de producción de las empresas que producen todos los bienes y servicios que se ofrecen en la economía, ya que se trata de insumos que son indispensables para la producción de cualquier otro bien o servicio.
Es hora de tomar acciones.
Así como en el ámbito monetario, Costa Rica adquirió un compromiso que nos ha dado réditos favorables en materia de inflación, es hora de tomar acciones para reducir el costo de vida en nuestro país.
En este sentido, la presencia de monopolios y la ausencia de competencia en los mercados es un tema que debe revisarse, no sólo por su impacto en el nivel de precios en general, como ya lo hemos indicado, sino porque no es consistente con la visión país que establece nuestra constitución política, la cual, en su artículo 46, prohíbe los monopolios de carácter particular y la generación de acciones que amenacen la libertad de comercio, agricultura e industria.
Por otra parte, resulta importante discutir reformas tales como:
- Transformar la forma en la que se producen algunos bienes y servicios: es necesario discutir cuáles bienes y servicios deben ser producidos por empresas estatales, con argumentos basados en el bienestar de los ciudadanos y no en posiciones ideológicas de antaño.
- Reformar los entes de regulación y control: es evidente que entes como la ARESEP, la SUGESE, la SUGEVAL y la SUGEF han sido incapaces de fomentar un adecuado nivel de competencia en mercados clave, con lo cual se ha afectado negativamente el bienestar de los costarricenses.
- Simplificar la estructura tributaria: la eliminación de cargas parafiscales y la disminución en la cantidad de tributos es clave para mejorar la competitividad del país en todos los mercados, especialmente en aquellos que son transversales en toda la economía. Lo anterior permite disminuir los costos de operación de las empresas públicas, y aligera la carga impositiva sobre los ciudadanos, además de fomentar el establecimiento de más empresas en el país.
- Seguir vigilantes de la política monetaria del BCCR: el compromiso establecido mediante las metas de inflación y la liberación del mercado cambiario han sido exitosos. No obstante es nuestro deber como ciudadanos mantenernos atentos a que estos compromisos perduren y se mantengan libres de cualquier intromisión política.
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